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jueves, 3 de julio de 2014

Olor A Flores Exóticas Capítulo 18

*Narra Rou*
Salí de la ducha, me envolvi en una toalla y dejé el pelo suelto goteando. Pasé una mano por el empañado espejo y con la ayuda de una pequeña toalla quité el exceso de agua. La puerta, situada detrás mía, se abrió (había olvidado poner el cerrojo) Giré rápidamente la cabeza para ver a un Liam con pintas de acabarse de levantar y con una expresión de sorpresa. Notaba con la sangre se concentraba en toda mi cara.

-Lo siento.-dijo y cerró la puerta rápidamente.
Esperaba poder irme de casa de los chicos antes de que ninguno me viese, pero no ha podido ser.
Me puse rápidamente la camiseta de Louis con la que había dormido, me llegaba hasta un poco por encima de las rodillas, y salí del baño.
De camino a la cocina escuché la voz de Liam.
-¿Qué hace Rou aquí, Louis?
Al parecer todos los chicos estaban allí porque escuché sus risas.
-Seguro que si le hechas imaginación adivinas porque esta aquí Rocío.- ríe Harry.
-Se quedó a dormir simplemente.-era Louis.
Me di cuenta de que unos ojos azules me observaban haciendo que me sonrojara, decidí en delatarme antes de que Niall hiciera notar mi presencia. Avance unos pasos hasta terminar de llegar a la cocina.
-Buenos días- dije tímidamente intentando no mirar a nadie, aunque sabía que todos me miraban.
Busqué a Louis con la mirada aunque me acabé arrepintiendo porque su miraba era pícara y la iluminaba una gran sonrisa.
-Louis,- no se como me salían las palabras.- ¿puedes llevarme a mi hotel para ir a por ropa?- mi voz era un susurro.
-Claro- Louis se levantó del taburete en el que estaba- Voy a por el coche, recoge tus cosas- me dio un beso en la frente antes de salir de la cocina.
En la cocina hubo un gran silencio incómodo en el que los cuatro chicos me miraban fijamente, no lo pude aguantar más y me fui a la habitación de Louis.
Tras ponerme de nuevo el vestido de anoche, deje la camiseta de Louis sobre la cama, peiné mi pelo mojado y volví a ponerme los odiosos tacones. Me dolían los pies pero no tenía otra cosa.
Louis llegó a la habitación justo cuando terminé.
-¿Estas lista?
-Sí, te dejo la camiseta sobre la cama.
Él se acercó a la cama, cogió la camiseta y la abrió, la cogió con una mano y se acercó a mí.
-Esta mojada de tu pelo- dijo poniéndome un mechón aún húmedo tras la oreja.- Toma, es tuya.
*Narra Almu*
Anoche sólo volvimos al hotel Mery, Lydia y yo. Lydia al verse sola en su habitación vino a la nuestra y se quedó en la cama de Rou.
Por la mañana temprano me despertó una llamada, cogí el teléfono antes de que las otras dos se despertaran.
-¿Diga?- no sabía de quien era el número.
-¿Almu? Soy Marcelus.- me sonaba de algo pero no me acordaba.- Ya sabes, el chico que va a ayudaros a Niall y a ti con vuestro plan.
-Ya sabía quien eras desde el principio.- miento, él ríe.
-Bueno quería asegurarme de que vendréis mañana a la apertura del club.
-Por supuesto.
-Bien. ¿Te apetece venir haberlo ahora?
-¿Cómo?
-Los chicos y yo tenemos que ir ahora y quería saber si te apetecía venir.
-Claro.
-Mándame un mensaje con la dirección de tu hotel y nos pasamos después a por ti.
*Narra Mery*
Me despertó Lydia hablando por teléfono, estaba hablando demasiado alto. Le tiré la almohada.
-¡Vale, vale, ya lo pillo!- dijo Lydia saliendo de la habitación.
Cuando salió me fijé en la habitación, no había nadie más.
En la mesilla estaba mi móvil, con una luz rosa parpadeando. Quité el bloqueo y vi dos llamadas perdidas de Ely y cinco mensajes, en todos ellos me pedía, o más bien exigía, que la llamará. Me incorporé en la cama, marqué su número y la llamé.
-¡¿Por qué no me has cogido el teléfono?!- sonó al otro lado del teléfono.
-Estaba durmiendo.
-Pues muy mal.- hizo una pausa.- Ya te estas preparando para salir hoy, me paso en 10 minutos a por ti.
-¿Qué? ¿Por qué?- dije con desaliento, estaba cansada, quería quedarme en casa.
-He quedado con Eric.
-Bien por ti, ¿pero que pinto yo ahí?
-Pues que va con su hermano. Te vienes, coges al hermano y te vas, ¿lo captas?
-¿No puedes pedírselo a otra persona?
-Me lo debes. ¡Diez minutos!
*Narra Lydia*
Me despertó una llamada.
-¿Diga?
-Lydia, soy Mike, ¿te apetece dar una vuelta?
-Claro.- me levanté y empecé a dar vueltas por la habitación- Ayer me lo pasé muy bien.
-Sí todo fue a mejor en cuanto llegamos a la fiesta del después.
-Sí. ¡Ay!- Mery me había tirado su almohada- ¡Vale, vale, ya lo pillo!- salí de la habitación- Lo siento, he despertado a Mery y esta me ha agredido, creo que moriré, su mirada me lo ha dicho.
Mike se ríe.
-Bueno, ¿me paso dentro de media hora?
-Por mí perfecto.
-Hasta ahora.
-Hasta luego.
*Narra Antonio*
Noté algo en la cara que me despertó, unas cosquillas en la nariz, me rasqué la nariz, una, dos y hasta tres voces pero seguía esa sensación. Abrí los ojos y vi a Rose con una pluma en la mano.
-¡Qué mosca más pesada hay por aquí! No te deja dormir.- dijo sonriendo.
Yo le quité la pluma de las manos y se la pasé por la oreja derecha, ella contestó con una gran carcajada y he intentando huir pero yo la agarré y se la pasé por la nariz.
-Antonio, para- dije antes de estornudar.- Perdóname.
Solté a Rose pero me guardé la pluma por si acaso.
Mientras preparabamos el desayuno llamaron a la puerta.
-Voy yo.- Rose dejó lo que estaba haciendo y fue a la puerta.
Yo me quedé poniendo y “sin querer" escuché la conversación.
-Por favor Rose, no me odies.- era Chris.
-Largo, no te quiero ni ver, demasiado que voy a disimular el sábado.
-Por favor Rose...
Se oyó un portazo.
La verdad es que Chris me está empezando a dar pena, por mu culpa su mejor amiga, por la que se había sacrificado, no lo quería ni ver. La culpabilidad vino a mí durante todo el desayuno, haciendo que comiera poco.
*Narra Marina*
Me desperté en el sofá de la casa donde se hizo la fiesta junto a Nash, la cabeza me dolía un poco pero sin duda estaba mejor que mucha gente que estaba tirada en el suelo entre vomitos y con ropa de menos.
Desperté a Nash y tras recomponernos, cogí mis tacones en una mano y el me llevó en brazos para que no me pinchara los pies. Al llegar a la calle, donde parecía que estaba más limpio, me soltó y cogió mis tacones. Íbamos andando poco a poco hacia mi hotel. Y como las cosas pasan siempre por casualidad nos topamos con Harry que llevaba la misma pinta que nosotros.
-Hola- dijo cortante y molesto.
-Hola- dijo Nash lo más alegre que podía con la resaca mientras yo susurraba un 'hola', este chico era la simpatía en persona.
-¿Qué tal estas?- le dije a Harry.
- Pues además de una horrible resaca no recuerdo la mayor parte de lo ocurrido- dijo con voz monótona.
-Quizás te apetezca venirte después a mi casa para tomar un café para la resaca.
-No, gracias.- dijo Harry mientras me miraba negar.
-Venga, no voy a aceptar un no.
Pareció que algo pasó por la cabeza de Harry mientras que aceptaba la invitación.
Cuando nos alejamos de Harry le pregunte a Nash porque lo había invitado.
-Lo tienes muy celoso- dijo- tienes que hablar con él.

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